El debate sobre lo que es objetivo o no no me parece importante
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Pues no acuses de prejuicios y visiones distorsionadas a los demás si no te parece que importe la objetividad.
Yo me abstengo de opinar sobre cómo es la semana santa en todas las ciudades españolas, porque no tengo el conocimiento suficiente para vertir opiniones justas.
Pero en lo que respecta a la de Sevilla pienso que tus opiniones caen en un completo disparate.
Yo en cambio conozco bastantes como para opinar modestamente. Y te aseguro que en las de Sevilla tambien salen imágenes de crucificados, torturados y virgenes dolientes.¿No las has visto?
No me he pronunciado en ese sentido (no veo por qué hacerlo).
Simplemente porque acusas de prejuicio a quien no está de acuerdo contigo, y para prejuzgar hay que desconocer.
Lo que yo siempre defenderé es que en un estado de derecho cada uno ha de ser dueño de profesar sus creencias y dictados morales dentro del marco de convivencia, como he comentado antes, sin que supuestas mentes "bien pensantes" deba venirles a imponer sus criterios y a cohartar sus libertades desde una políticamente correcta postura de rectitud y moralidad.
Sin discusión. Por eso he escrito antes que los que discrepamos del espectáculo de las procesiones no pretendemos en absoluto prohibirlo, simplemente opinamos sobre él y sobre sus fenómenos adyacentes, ejercemos nuestro derecho a crítica, nos declaramos perplejos ante algunas de sus características y nos hacemos preguntas que, al parecer, no nos saben o quieren responder.
Pues si te escandaliza tanto a lo mejor te conviene más no salir de casa porque la muerte y su misterio asociado es uno de los temas capitales y más llamativos en la existencia humana y un elemento fundamental e inevitable con el que convivir en el día a día, una inquietud que está presente en las artes, la literatura, la filosofía y el cine también.
Si a tí te parece que somos malvados y retorcidos los que nos planteamos todo la naturaleza del fenómeno con cierta extensión, si te parece "macabro, morboso y necrófilo" que nos preocupemos por él debes tener completamente claro que es un problema individual y exclusivamente tuyo con el que yo no tengo nada que ver.
A mí sólo me escandaliza el fanatismo y, si acaso, la falta de reflexión. No pareces entender que lo que nos extraña a los que discrepamos de las procesiones, no son las creencias ni las meditaciones personales (que allá cada cual con las suyas) sino la manera de manifestarlas, el espectáculo en que cristalizan (y no voy a repetir otra vez lo que se ve en los desfiles procesionales).
Pues eso se responde con una sola pregunta:
¿Por qué ha de tener que explicarte y rendirte cuentas a tí nadie de lo que convenga a hacer con su vida?
Es que me malinterpretas. Yo no exijo que nadie me dé cuentas personalizadas de nada (¡faltaría más!). Sólo digo que, ya que parece que algunos no entendemos los paseos de imágenes y su insistencia en detalles morbosos, ni los comportamientos extremos de algunos fieles, sería interesante que alguien aportase luz sobre ello de modo general. Tampoco creo que sea como para ponerse así.