La gala ha tenido momentos. El robaplanos ha sido Ke Huy Quan que entre su emotivo discurso, su alegria cada vez que alguien de su grupo ganaba y su abrazo final a Harrison Ford se ha coronado.
No puedo evitar que me salga alguna lagrimita cada vez que veo a Quan y Ford abrazados y la cara de alegría de Quan.
Un mago nunca llega tarde, Frodo Bolsón. Ni pronto. Llega exactamente cuando se lo propone.