Estoooo... ¿De verdad había un cierto run-run con que éste era el año de Ridley Scott? The Martian es muy entretenida, y un blockbuster muy digno, pero de ahí a colocarlo como la última bala de Scott con el Oscar me parece muy exagerado (lo mismo que la candidatura de Matt Damon), cosa que con el guión adaptado no me lo parece, porque si bien la historia es la que es, la adaptación de la novela que ha llevado a cabo Drew Goddard es muy buena, en mi opinión.

Y por el camino se quedan Spielberg como Mejor Director (una pena) y Tarantino como Mejor Director, Mejor Guión y Mejor Película para The Hateful Eight... Ah! Y Samuel L. Jackson también se queda por el camino.

Eso sí, me parecen muy acertados (y valientes, para cómo piensa la Academia) las candidaturas de Mad Max y las películas candidatas a Mejores Efectos Visuales (aún con su cuota de bichos CGI y tal)... A ver si se empiezan a nominar (y premiar) pelis con VFX que se integran y hacen necesarias las historias, no como un mero portafolio de las empresas de efectos visuales (y sí, ojalá gane el premio Ex-Machino o The Revenant).