Terminada la 3a temporada. Nada que decir: esta serie es una absoluta garantía. Sigue siendo redonda en el triunvirato guión, dirección e interpretaciones. Le añadimos un formato perfecto de 6 episodios, en los que no sobra nada, y con historias compactas bien narradas. En este tercer año han dado con algo un poco más lioso (veamos, no tanto, pero hablamos ya del clásico
hago este negocio con este, y contra aquel, pero el aquel también hace negocios conmigo y..
con rusos aristócratas (vs soviets) de por medio.
Es tremendo como Knight evita los errores de este tipo de narrativa: Sons of Anarchy, por ejemplo, cayó por la profunda exageración. En Peaky Blinders se concentran en conducir la historia, que esta afecte a los personajes y no piensan en golpes de efecto.