Muy pocas veces (o ninguna) me ha pasado eso. Soy una persona realista (o sea, pesimista).

Quizá sólo me haya pasado con Contact (más que una sensación de esperanza, era de humildad, de comprender lo pequeños que somos en este gran universo, y lo importantes que nos creemos, cuando en realidad somos casi nada), y en menor medida, más recientemente, con La invención de Hugo.