Me estoy dando cuenta gracias a mi próxima paternidad de lo bestias que éramos por aquel entonces... y quiero que mi hijo tenga esa posibilidad... aunque en cierta manera controlada...


Antes, nos pasábamos las tardes en la calle. Salía del portal de mi casa y a 100m ya estaba en el campo, con animales, bosques donde jugar y explorar... ahora esto ya está perdido... lo controlamos demasiado todo.


Antes cuando íbamos al pueblo los fines de semana nos juntábamos un montón de guajes a jugar por ahí, a hacer excursiones, a hacer batallas un pueblo contra otro,... ahora ya no hay críos en los pueblos, y todo eso se ha perdido...


Quiero que mi hijo conozca el mundo por si mismo, sin un exceso de celo por mi parte, que se equivoque en lo básico, pero que me haga caso en lo fundamental, que se divierta, que haga experimentos quemando la gasolina que le roba a las motos, que tire petardos, que viva una infancia feliz en definitiva... al menos tan feliz y divertida como la que yo tuve...


Nos pasamos protegiéndolos... y eso que yo todavía no he empezado...


Vaya post más rancio, de abuelo cebolleta...