Vista esta tarde la película no me ha parecido mala para nada, pero no sé, recuerdo la versión de 1995 y prefiero aquella. Me quedo antes con la pátina clasicista y más luminosa de Ang Lee que con la ambientación más barroca (incluso romántica) de Georgia Oakley, pero ya digo me parecen dos formas válidas de enfocar, fotografiar, e incluso de dónde poner la cámara para contar una historia.
Saludos