Por lo único que me alegro de los Goya es por Elena Anaya, actriz con mucho talento, muy simpática, humilde y nada endiosada al estilo Penélope, Bardem y cia, que parece que el cine español sólo son ellos. Como siempre Antonio Banderas un señor como la copa de un pino, me alegro y me alegraré de sus éxitos. Este señor se ha ganado mi respeto desde hace mucho tiempo.

De la gala en sí pues pasé de ella, como siempre, no me interesa el "amaño" de las subvenciones y los politiqueos de turno. Se ha ido la patética ministra de presidenta y ahora me parece a mí que nos metemos en "Malagón" con el nuevo con un discurso continuista, con la obsesión de acabar con las descargas y privarnos de libertad para que ellos sigan forrados contando los millones en sus mansiones. En fin....