El premio por su documental está totalmente politizado, pero es que todavía no la he visto ese talento que se le presupone (La vida secreta de las palabras es pedante en la forma a más no poder, su gran fallo, ya que te saca de la historia y la acabas dejando por insufrible).
Yo no le veo talento a Amenábar, y ahí está el tío recogiendo Oscars.