Mi experiencia en los últimos meses con subwoofer no puede ser más positiva. Lo considero un elemento totalmente necesario para completar un buen equipo. Mi total pasión es la clásica, como sabéis, y lo veo totalmente imprescindible tanto para música de cámara, como orquestal. Un clave, un bajo contínuo, una viola da gamba necesita de un sub para poder desplegarse totalmente (el órgano, ya sea positivo, o negativo, ya ni lo cuento). Ni que decir tiene que una orquesta deja de serlo sin el apoyo de unas bajas frecuencias en condiciones. Y el comienzo del Zarathustra lo pongo como un ejemplo, a mi entender, mal puesto. No es sólo ese comienzo, es toda la obra enterita. Con esto quiero decir que el sub no sólo actúa en contadas ocasiones espectaculares (léase la 1812, el comienzo del Zarathustra o el comienzo de la quinta de Beethoven), es un trabajo contínuo ahí, moviéndose en ese inframundo de las bajas frecuencias.