A mí me da un poco de rabia (supongo que javierg será de la misma opinión) porque durante muchos años JVC fue la única empresa que fabricaba proyectores D-ILA utilizables para home cinema. Eran unos armatostes de cuidado, ruidosos, soltaban calor a manta, hacía falta alimentarlos con un PC, en fin... Pero la calidad de imagen era la leche.

Si este mismo esfuerzo lo hubiesen hecho hace unos años, habrían ocupado este espacio del mercado sin esfuerzo.

En lugar de eso, han permitido que Sony, empezando en 2004 con el Qualia, luego con el Ruby y ahora con el Pearl, se haya adueñado del mercado LCoS 1080p. De acuerdo, será un mejor proyector que el Ruby por menos precio, pero eso a estas alturas ya no importa.

Además, soy de la opinión de que Sony no se va a dormir en los laureles y modelo del año que viene incorporará muchas de las mejoras que trae el JVC.