Ahora toca hablar de la escala de grises y su comportamiento.

Como bien he dicho antes he partido de los parámetros CINE y de ahí he ido modificando, no me ha importado dado que el propio proyector tiene RESET de este parámetro así el día que lo venda o cambie de habitación lo realizo y parto de nuevo de los valores CINE.

Decir que en el análisis de escala de grises de 10 en 10 IRE el proyector falla en cuanto a valores de rojo y azúl, uno por exceso y el otro por defecto.

Para poder desplazarlos, como también he comentado, he cogido en 30IRE y he modificado el OFFSET tanto del ROJO como del AZÚL. Con estas modiicaciones he conseguido clavar literalmente 6.500K para ese IRE, acto seguido ídem con el GAIN en 80IRE consiguiendo un valor cuasi perfecto para más adelante repetir el procedimiento al menos dos veces más y así poder llegar lo más cercano a 6.500K en ambos casos. Así pues queda clavado en esos valores de IRE pero en 50IRE observo cómo el ROJO se eleva algo (obvio debido al exceso de ROJO que venía por defecto) y constanto que el AZÚL baja pero casi inapreciablemente en la gráfica.

Una vez hecho esto pasamos a la saturación de colores gracias a la gráfica GAMUT y a las pruebas que he realziado partiendo de pantallazos con el color al 100% para tanto los colores primarios como secundarios. La gráfica GAMUT me desvela que el proyector en valores de ROJO y AZÚL y sus secuendarios la saturación de color es BUENÍSIMA sin embargo para valores de VERDE y AMARILLO deja algo que desear. Ampliando un poco COLOR se consigue englobar mejor la gráfica sin embargo a ojímetro aprecio en las películas cómo está sobresaturada con lo que el valor definitivo, y también según las gafitas del DIGITAL VIDEO ESSENTIALS, lo dejo finalmente en 50 que aunque no consigue una GAMUT óptima para el VERDE y AMARILLO sí que se me acerca a lo mejor en el compromiso del ojímetro. Jejeje...

Una vez hecho analizado y modificado todo aprecio cómo los colores han perdido ese verdosillo/amarillento que las imágenes ofrecían al principio de la calibración. Los colores son mucho más reales y la diferencia a simple vista es evidente. El análisis y las 5 horas "perdidas" en ello ha merecido la pena sin lugar a dudas pues he conseguido unos colores bien SATURADOS (dentro de las limitaciones del proyector), un contraste/brillo adecuado y una temperatura del color idónea que redunda en una imagen más real y parecida a la realidad.