Cita Iniciado por samedrug Ver mensaje
Recuerdo tener una caja de cartón vacía al lado para descargar a patadas mi furia y evitar problemas a algo de más valor
Cuando juego solo en el salón (este juego lo jugaba de madrugada para que no vinieran las niñas y me rompieran la concentración, además de que no es plan que vean esos bichos tan feos y la sangre y tal), mi perra se me suele pegar hecha una bola. Incluso la uso como reposabrazos.

Pues bien, cuando jugaba al Bloodborne no la dejaba a la pobre sentarse cerca de mi porque las hostias que le metía al sofá no eran normales y tenía miedo de cascarle una al pobre animal por accidente.

Es curioso porque es extremadamente frustrante pero, al mismo tiempo, la felicidad que te da este juego no la consigues con ningún otro. Supongo que otros Souls serán igual, pero es que a mi Bloodborne me ganó por su estética y ambientación.