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Iniciado por
tbriceno
Hay que tener en cuenta que Yoshida ya no es ejecutivo de Sony, por tanto su visión, aunque privilegiada por su experiencia en la compañía, es esencialmente de ususario.
Desde el punto de vista de un usuario por supuesto que no es necesaria una nueva generación. Tampoco era necesaria una PS5 Pro, ni un poco.
Pero, para mantener su flujo de caja, Nishino tiene que gestionar su I+D que cuesta dinero, y tiene que asegurarse de que es rentable. La I+D de PS6 sin duda está completada o casi, eso es un coste hundido importante. También es sabido que tiene compromisos de producción con AMD y es muy probable que si no los cumplen tendrán que compensar económicamente, un nuevo coste hundido importante.
Si deciden retrasar la salida un tiempo significativo, lo más probable es que una parte importante de la I+D realizada se tenga que tirar a la basura, porque la tecnología cambia mucho en 2 años. Para un directivo de Sony, asumir esos costes entiendo que es muy complicado.
Tampoco es un caso luces rojas, donde XBox ... perdón ... XBOX!!! se tubo que tragar el sapo y gastarse un pastizal en sustituir las consolas porque se estaban quemando. Hablamos de sacar una consola que claramente va a ser una PS5 Pro Plus ... y ya.
Tal y como está la cosa creo que van a optar por sacarla, sea como sea, para no tener que justificar internamente los costes asociados a esa decisión, simplemente porque es más fácil.. En mi opinión se va a meter una hostia importante, pero creo que ellos no lo ven tan así.
Entiendo perfectamente los argumentos que compartes y expones, pero yo tengo más dudas acerca de si les compensa realmente comercializar una nueva generación con los sobrecostes que está habiendo y el limitado salto tecnológico que se produciría. Cada vez hay más, tanto declaraciones de personas de la industria abogando por un retraso, como informes que señalan que esta inflación perdurará hasta 2028:
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Quienes esperaban que el precio de la memoria RAM comenzase a relajarse pronto pueden llevarse una decepción. Micron, uno de los mayores fabricantes de memoria del mundo, anticipa que la oferta seguirá siendo insuficiente frente a la demanda durante 2027 y 2028, una situación que apunta a mantener la presión sobre los precios.
Las previsiones llegan después de que la compañía haya presentado unos resultados históricos. En su cuarto trimestre fiscal de 2026, Micron registró 54.230 millones de dólares de ingresos, un 379 % más que un año antes, y un beneficio neto ajustado de 38.400 millones de dólares. La compañía atribuye buena parte de este crecimiento a la enorme demanda procedente de centros de datos e inteligencia artificial.
Sanjay Mehrotra, consejero delegado de Micron, explicó a los inversores que la situación de oferta y demanda será todavía más ajustada en 2027 y 2028 que durante 2026. La compañía asegura que no tiene actualmente una fecha clara para que la producción vuelva a alcanzar las necesidades del mercado.
Aumentar la capacidad tampoco es inmediato, y construir nuevas salas limpias para fabricar chips requiere mucho tiempo y, una vez terminadas, la producción aumenta de manera gradual, por lo que las nuevas instalaciones no permiten responder rápidamente al crecimiento de la demanda.
Micron asegura que más del 75 % de su producción prevista para 2027 ya está comprometida, mientras que buena parte de las conversaciones actuales con sus clientes se centran incluso en 2028. En el caso de la memoria HBM, utilizada especialmente en aceleradores de inteligencia artificial, gran parte del suministro para 2027 ya se ha vendido con precios notablemente superiores a los de 2026.
Esta situación también afecta indirectamente al mercado doméstico. A finales de 2025, Micron anunció que abandonaba el negocio de productos de consumo de Crucial, incluyendo memorias RAM y unidades de almacenamiento vendidas directamente al público, para concentrar más suministro en clientes empresariales y segmentos con mayor crecimiento.
La compañía justificó entonces la decisión precisamente por el enorme incremento de la demanda de memoria y almacenamiento provocado por la inteligencia artificial y los centros de datos. Con las previsiones actuales, todo apunta a que la disponibilidad limitada seguirá condicionando los precios de la memoria durante los próximos años.