Muy por debajo presupuestariamente a las anteriores, y por supuesto bastante más agradable a la vista y a las mentes mas abiertas que la cuarta e impresentable secuela que la miserable CANNON GROUP realiza, no sé si porque los Salkind venden los derechos de distribución a la productora de Menahen Golam y Yoran Globus, hartos de la apatía de la Warner por darle interés a la franquicia.
De todas formas, la visión de Lester de comedia gracieja al servicio del pésimo Richard Pryor, es muy fallida y pobre, posiblemente por las herramientas que la producción pone a su disposición.