Gracias, hombre, jejeje.

Hombre, yo no tengo muy fresca la saga, pero lo que sí recuerdo es que la segunda parte me encantó, fundamentalmente por su logrado tono post-apocalíptico, la rudeza de nuestro héroe (cada vez más duro y salvaje) y la brutal persecución, donde Gibson conduce un camión como alma que lleva el diablo teniendo tras de sí a una horda de bestias pardas y prolongándose durante bastante tiempo.

Ahí veo yo al George Miller más visceral y potente, jugando con algunas pinceladas de humor negro y sacando partido de su dominio de la acción.

La primera, como apertura, está bien y ya es un clásico. Y la tercera la tengo bastante borrosa, pero, aunque más floja, creo que aguantaba el tirón.