Eso es cierto, podemos pasar de un extremo a otro.

De una dictadura, a un régimen controlado en exclusiva por EEUU y los cubanos de Miami que querrán recuperar todas sus posesiones anteriores.

Castro debería haber tutelado una transición a la democracia con el apoyo de la UE e incluso la ONU para desactivar las opciones "radicales" que puedan provenir del exilio cubano en Miami y del Gobierno de EEUU.

Desde luego, el futuro de Cuba va a ser movidito.