Es maja, sobretodo por un Vince Vaughn que definitivamente me encanta. Siempre hace de si mismo, pero a mi me hace gracia.

Digamos que es una comedia amarga que funciona en sus dos primeros tercios y luego se queda en terra de nadie, aunque es cierto que su parte final es mucho más lógica y realista que la mayoria de comedias romanticas.

Se acepta.