No puedo estar más de acuerdo. Es puro cine. Y me atrevería a decir que, a pesar de que pueda parecer una pelicula experimental o de culto, vista ya varias veces destaca un inusual clasicismo en muchos momentos, momentos de sugerir y no mostrar. Esa es la grandeza de esta película. Muestra desnudos porque sugieren sentimientos, estos mucho menos explícitos, más sobrecogedores y terribles. Realmente es excepcional.
La escena del New York, New York me parece antológica, de una intensidad asombrosa, y más en segundas revisiones, sabiendo (o creyendo conocer) el pasado de esos personajes.