Always tiene bien merecida la fama de peli maldita: su guión es francamente penoso.

Tratando de ser a ratos cómico (sin conseguirlo) y otra conmovedor (menos). Lo peor de todo es la sensación que te queda de que podía haber sido una gran pelicula, pero que se queda en un esbozo mal dibujado y peor resuelto.

Secuencias mal cohesionadas, personajes que desaparecen de repente y vuelven a aparecer, confusión narrativa, bajones impresionantes de ritmo...

Sólo se libra la visión de Spielberg a la hora de retratar el limbo, con una ingeniosa representación de un campo verdoso y Audrey Hepburn en su última aparición en cine.

Y echo en falta El imperio del sol.
Parece que ahora ya nadie se acuerda de que fue un fracaso de taquilla en todo el mundo y que no entusiasmó a la crítica ni de lejos.
Sólo ahora empieza a revalorizarse un poco.