Hombre, es que cuando no se puede, simplemente no se puede. Por mucho entusiasmo o ganas que tengas. Y ahí yo no voy a meterme nunca con nadie. Tampoco con "cariñete".

En mis inicios, yo podía permitirme comprar, estirando mucho, tres películas al mes. Eran tres. Ni cuatro, ni cinco. Así que era extremadamente selectivo, y la idea de comprar algo por otro motivo que no fuera que me entusiasmase el título, ni se me pasaba por la cabeza. Por eso me quedé sin cosas como la primerísima edición de Stargate en DVD, de Pioneer. Que fue una espinita que tuve clavada durante casi dos décadas, no por el disco en sí, que era bastante malo, sino por ser "esa edición que no pude comprar".

Yo entiendo en eso no sólo a Ponyo, sino a todo aquél que tiene todo el entusiasmo del mundo por aquí, pero al que luego el mundo real le da una patada en la cartera. Ya le vendrán tiempos mejores, en los que probablemente el entusiasmo decrezca.