
Iniciado por
rohmerin
Es erróneo acercarse a la literatura erótica desde una perspectiva actual esperando el no va más del sexo. Fueron las que rompieron la barrera de la censura, y en eso se han quedado.
Mientras Lady Chaterley ha envejecido mucho y mal, el Trópico de Cáncer es un retrato de la época en la que se escribió interesantísimo, al menos para mí. Si de la Lady y el jardinero ya se ha superado como tema, el París de la última década, los 30s, en la que indiscutiblemente París seguía siendo el centro del mundo, vista a través de los ojos de un aspirante a escritor sin un duro (esto es importante, porque nos aleja de los adinerados Proust, Las grandes familias, y todas las demás) cuando Montparnasse era el epicentro de las vanguardias. Un París que ya no existe, bohemio, ¡¡¡¡ barato !!!! lleno de hoteles de quinta en pleno centro, piojos, chiches, donde todo el mundo pasa purgaciones u otras enfermedades, con emigrantes americanos, los rusos blancos, ese París que Nemirovski tan bien describe, ese París al que emigraron todos los que huyeron del nazismo (como el gran, grandioso Joseph Roth) donde algunos murieron, y otros lograron escapar . La prosa de Miller es sorprendente, es prosa lírica, o lo que es o mismo, hay grandes fragmentos que son poemas narrados.
El problema de Werther es que la "moda de Werther" y el romanticismo pesimista que puso de moda me parece más atractivo que su fuente primaria.
De Saramago, después de la ceguera, quiero leerlo todo.