Cita Iniciado por huevodeColón Ver mensaje
Interesante reflexión. Pero creo que, al final, incurres en el mismo error que denuncias: ¿por qué los contrarios adolecen de crítica y reflexión? ¿Es una condición sine qua non del pensamiento conservador?

Centrándome en la película, dos apuntes. Un caso más (¡y van...!) de estética sobre contenido, à la 300, y un paso atrás en cuanto a la riqueza que transmite el cómic.

PD: El conde de Montecristo (la novela) sólo tiene un fallo: el arrepentimiento final de Edmundo Dantès. Una cesión imperdonable por parte de Dumas.
No, no es una condición necesaria del pensamiento conservador, de hecho hay grandes pensadores de corte conservador que justifican sus posturas y saben porqué hacen lo que hacen, en eso tienes razón; sin embargo, si es una condición habitual del conservador medio el no tener capacidad crítica para las tradiciones, dogmas, fórmulas sociales o idelógicas que sigue; si ese conservador medio reflexionase habitualmente sobre ellas, o bien intentaría razonarlas y justificarlas, con lo cual entraría dentro del selecto grupo de pensadores, o bien las pondría en entredicho y querría algo nuevo, dejando entonces de ser conservador.

El problema al que me refería es que mucha gente de izquierdas o que se dice de izquierdas, o revolucionaria o libertaria, es, a dia de hoy, tan poco crítica y tan poco reflexiva como sus homólogos conservadores e incurre en la misma hipocresía acomodada, solo que disfrazada de forma diferente; se dedican a repetir eslóganes prefabricados, pero no los ponen en entredicho, no se los plantean ni se los replantean: basta con decirlos en voz alta, o ponerse una camiseta, o asistir a una manifestación, o leer tal libro o ver tal película, dejando la ideología reducida a un producto de consumo, de manera que el mundo se divide entre "los míos" y "los de enfrente" por una cuestión puramente estética, pero no de conducta ni de ideología.

Por eso a mi me ocurre, que según quien me lea o me escuche, unos piensan que soy un comunista, otros un fascista, otros un anarquista, otros un ácrata, etc... Porque los de un lado y los de otro están tan acomodados en sus respectivos dogmas y doctrinas que les cuesta mucho comprender que halla quien pueda poner en tela de juicia todo dogma y doctrina; o que incluso estando de acuerdo con alguien en sus planteamientos, pueda poner en entredicho sus métodos. Ya lo dice mi firma: