
Iniciado por
wedge_san
Yo doné a la parroquia de mi barrio su ropa usada. Que además estaba en mi armario y no dejaba sitio para mi valiosa colección de figuritas de G.I. Joe.
Yo es que de toda la vida he tenido que sufrir el hecho de que en mi casa no se hablaran las cosas y tuviera que hacerse todo por los santos cojones de mi madre. Y como no soy nada violento, (ni quiero serlo), me dediqué a hacer valer mis derechos a base de "mis cojones son mas gordos". En silencio, sin grandes, ademanes, pero dando donde duele.