La tercera flojea pero sigue siendo una serie entretenidísima e infinitamente superior a toda serie de adolescentes jamás filmada (ni una buena, me temo -aunque no he visto esa de culto llamada Es mi vida-). La pena es que no flojea por falta de ideas, sino porque intentaban arañar audiencias simplificando las cosas. Eso impidió que los guiones se trabajaran más (hay personajes un poco descolgados), pero sigue estando Veronica metiendo caña y el humor medio friki (atención a cuando Vero adopta el frak de Galáctica xDD) no ha perdido fuelle. Lo que menos me gustó fue el capítulo final, que, sin spoilers, es un intento de meter un cliffhanger gordo y queda bastante forzado, por no decir que como no hay más serie deja mal sabor de boca.

La serie en general es única. No es una obra maestra, pero tiene mucha calidad y algunos elementos son magníficos (empezando por su protagonista, de quien se enamora todo el que ve un par de capítulos).