Para mi se me hizo una eternidad y me angustié mucho. Haberlo prolongado hubiera sido un acto de sadismo porque la mera sugerencia de que, aunque EVE lo haya recompuesto, la encantadora personalidad de Wall-E se pueda haber borrado para siempre es un mazazo al espectador, porque llegados a ese punto estás encariñado hasta las trancas del personaje.
En cierta manera, es lo más cerca que un héroe de Pixar ha estado de "estar muerto" porque, durante un interminable minuto y medio, toda su esencia parece haberse perdido para siempre. Ver a ese Wall-E nuevecito pero "robotizado", desprovisto de su adorable manera de ser, y la reacción de Eva e incluso la de la cucaracha, es de esos momentos terroríficos a la par que elocuentes sobre lo que significa haber perdido para siempre a un ser querido
Spoiler:
Yo lo vi metido con calzador, sobretodo porque ya me esperaba que no iba a acabar así, en ningún momento sufrí porque era lo que esperaba.
Eso sí, a un niño que no ha visto tanto cine seguro que le emociona más (y esto no es ninguna crítica personal, por si se podía entender mal).