Ya que hablas de la homosexualidad, me ha sorprendido gratamente el visionado de una magnífica comedia de Lubitsch de 1918: "Ich möchte kein Mann sein" (No quiero ser un hombre), incluida en el pack que publicó Divisa. Allí se trata con aire desenfadado e hilarante la cuestión del travestismo y de la incomodidad con el propio sexo, aunque el final acabe poniendo las cosas "en su sitio" (si se quiere, "conservadoramente"). Ciertamente, eran años muy abiertos a tratar estos temas de una forma como no se volvió a ver en décadas.
En "Nerven" se apunta más a una lectura del momento social (final de la guerra mundial, descontento del proletariado, aires de revolución, mesianismos de masas) en clave psicológica: la clave es la exacerbación de los nervios (aparece un psiquiatra a quien visita el industrial; pero también uno de los personajes se refugia en un convento, muestra de esa mezcla de lo nuevo y lo viejo tan presente en la época). Pero por el camino se trata, por ejemplo, el tema de la eutanasia de una manera bastante sorprendente. Incluso este film, que para mí está lejos de los grandes títulos de Lang, Murnau, Pabst y compañía, tiene mucho más interés que tanto cine adocenado como nos hemos tenido que tragar durante las últimas décadas.




LinkBack URL
About LinkBacks
Citar