Tres capítulos a cada cual mejor. Guión con mucha madurez, animación maravillosa sin prescindir del estilo original y una BSO, a cargo de The Newton Brothers, colosal.

Los lloriqueos de qué había sido privada de su sexualidad quedan en mera anécdota durante los primeros minutos con la aparición de Pícara en un vestido (precisamente) rosa. Sin embargo, es en el excelente tercer episodio (de ritmo cojonudo aunque resuma toda la una saga) donde somos testigos del mayor exponente sensual de una serie que muchos quisieron enterrar por un mero trailer y ya, con solo tres capítulos, ha dejado en ridículo a un montón de pajeros de 40-50 tacos.