Una cosa es que falten pocas películas absolutamente básicas por editar y otra muy distinta que ya esté todo lo interesante editado. No hay más que revisarse las filmografías de unos cuantos directores clásicos para darse cuenta de que hay lagunas como océanos de buenas películas sin editar (y hablo de Minnelli, Cukor, Lang, Wyler, Huston, etc...).

Y si le sumamos lo que hay editado por ahí y no está disponible en España, la cantidad de títulos interesantes se dispara.