me ha dado fue esa parte del brazo izquierdo colgando (era el izquierdo, creo) del personaje de Max Martini. Un realismo brutal. Y vemos que los hombres lloran en situaciones difíciles, léase en la llamada hacía el final de Jack Silva con su mujer o ese personaje parlanchín interpretado por Pablo Schreiber que al final se derrumba conociendo que han llegado los bueno. Sí, una gran película de nuevo con ese sello característico de Bay, se quiera ver o no. Y lo de esa bandera norteamericana ya sea tiroteada o en el agua enfangada,