Sí, yo creo que también es una novela cuanto menos, bastante buena y que sigo teniendo en mente. Además que la autora no es nada melindrosa según que partes de la trama o según que personajes. Es una pena que hace poco falleciera Richard Griffiths, porque para mí hubiera sido el Howard Mollison perfecto, el dueño de la tienda de delicatessen. Saludos