Ni Dolera, ni Boris. Y para un periodista cinematográfico que había en la tertulia era el infame Alejandro G. Calvo. La creme de la creme, vamos.
Me gustaría, si es posible, que desarrolles tu comentario sobre G. Calvo (sin salirnos mucho del hilo, claro). Discrepo profundamente al respecto y me interesa conocer otros puntos de vista.