Es una edición de 2014. En esos tiempos donde la piratería no estaba tan extendida como ahora, empresas que duraban lo que tardaban en ser denunciadas, aún se identificaban con sus propios logos. Después, eso ya no se ve, como en el caso de la propia Resen.

A falta de los logos de la productora original (Alta Vista) y de su distribuidora en España (creo que en esos tiempos aún estaban en manos de la extinta Manga), se delatan al ver que la plantilla con la que han diseñado la contraportada es muy básica, y calcada de la que se empleó durante años por esta y otras distribuidoras satélite para sus bootlegs