Eso demuestra lo camaleónica que es esta saga, bebiendo de las aguas de los tiempos que corren y adaptándose perfectamente a las diferentes épocas, inspirándose sin pudor en films, tramas y modas de éxito.
Desde North by Northwest hasta The Dark Knight así es. Es lo bueno de Bond: clásico él, adaptativa la película. Si siguiéramos con las novelas de Fleming como base para todo esto se habría acabado en los setenta.