Fincher, que gran orador (¡y cachondo!), es el tipo. Genial eso de que en una película, en la secuencias de acción, tienes que tener una planificación milimetrica, porque la gente necesita ubicar visualmente donde esta todo el mundo, los objetos, y no perderse. Luego, has de mantener una cadencia rítmica, pero sin perder la claridad. Hoy en día, casi todas, son ruido confuso.