Una nueva tomadura de pelo, a las que ya estábamos casi acostumbrados los que llevamos años abonados a Digital+, pero sin duda la más gorda y descarada de todas ellas.

No sólo presentan como mejora y gran ventaja lo que es una reducción de canales, que pasan de 7 a 5, sino que la calidad y variedad de la nueva oferta es pasmosamente inferior.

Desparece Cinemanía Clásico con todo su espíritu, y si alguien piensa que se suplirá con TCM Clásico está muy equivocado. En la web ya presentan la programación de los nuevos canales en febrero (como si fuera para estar orgullosos) y TCM ofrece lo mismo que ahora, pero desdoblado en dos. Y TCM clásico sigue ofreciendo las mismas películas que lleva años (sí, literalmente años) repitiendo. Es de suponer que la mayoría de ellas seguirán sin disponer de la versión original subtitulada.

La ordenación temática es realmente ridícula, pero toda esta campaña tiene un tufillo de aborregamiento que asusta. Frases publicitarias como "Ordena tus sentimientos", o ese anuncio de "los que quieran reir a este lado y los que quieran llorar a este otro" huelen a división del usuario por barracones. Parecerá una chorrada, pero creo que es sintomático: nos toman por tontos, borregos o lelos, por decirlo finamente. Qué enterrado está el espíritu inicial de Canal+ y Canal Satélite Digital (cultural, moderno, imaginativo), sustituido por este diseño de baratija. Lo único que no se ha rebajado es el precio, claro.

Lo bueno es que por fin tengo razones inapelables para hacer lo que tantas veces he estado tentado de hacer, pero me resistía por canales como los Cinemanía y TVE50: darme de baja definitivamente. Con ese pastón se puede comprar muchas cosas más interesantes.