A mí lo que me ha dejado a cuadros es...
Sin embargo, algunos vecinos continúan quejándose, emiten mensajes difamatorios colgando sábanas de sus balcones, volcando orines, botellas congeladas y ladrillos a nuestro personal y clientes.
Desde luego, la gente está muy aburrida. Teniendo en cuenta que los de La Paloma se han gastado ciento y la madre en insonorizar el local... Menuda mierda de vecindario debe ser ese.