Pues cuando sale en el telediario que un toro a cogido a un torero, yo me alegro. Y lo digo con un par.
Pues yo no.
Opino que es la prueba definitiva de que esa salvajada tiene que terminar. Arriesgar INUTILMENTE la vida en un espectáculo lamentable supone un desprecio absurdo a la vida humana, lo más valioso que tenemos.