Toshiro, los cinéfilos somos los primeros en celebrar a aquellos que no se adaptan a la ortodoxia clásica siempre y cuando lo hagan bien, no de forma disparatada, haciendose preguntas y planteándose problemáticas superadas a lo largo de la historia que solo hacen más transparente el analfabetismo fílmico de aquellos que las practican.

Son aquellos que son conscientes de la evolución artística de un medio aquellos que se encuentran en condiciones de llevarlo un paso o dos más hacia delante. Por ejemplo, aquellos que hicieron el neorealismo, la nouvelle vague y todos los nuevos cines de los 60, Cassavetes o los directores americanos de los setenta cuya cinefilia es por todos bien sabida son los que han contribuido a hacer grande el cine.

Obviamente conocer la historia no te confiere talento artístico, pero lo uno sin lo otro y lo otro sin lo uno es cultivo de un cine esteril y sin demasiado sentido.