Bueno Heraclesrmr, parece que tus palabras son algo mas razonadas en esta última intervención.

Solo quería hacer un pequeño inciso y es que el factor "disfrute musical" o factor subjetivo tienen una importancia muchas veces olvidada y es algo a lo que no has hecho referencia.

Si bien es cierto que no todos tenemos las mismas necesidades ni los equipos deben ser iguales para todo tipo de usos, no es menos cierto que ciertas combinaciones de componentes -por sinergia o lo que sea- dan un resultado musical de alto nivel sin tener para nada en cuenta el coste de dichos productos.

De esto ya había leído varias veces en una decana revista francesa (La Nouvelle Revue du Son") y al principio no lo acababa de entender. En esta revista tanto lo mismos se probaban componentes de precio medio como unas Wilson Grand Slamm de varios millones de pesetas de la época. Sin embargo muchas veces se comentaba sobre combinaciones de productos que entraban en "état de grâce" (estado de gracia) al sonar juntas y es aquí donde quiero llegar.

Me refiero que muchas veces se diseñan productos que sin ser los mas caros, les han salido redondos a sus creadores, digamos que tienen un punto de "magia" que hace que suenen mejor que sus hermanos de gama o incluso de los de las gamas superiores.

Aún me acuerdo de lo que me ocurrió en un viaje en el año '91. Estábamos cenando con unos amigos en un pequeño restaurante en el que tenían unos pequeños altavoces para ambientar musicalmente las diversas salas. Fue estar un rato allí y literalmente tuve que dejar la cena e ir a preguntar por la marca del equipo, con toda la vergüenza del mundo porque yo apenas hablaba inglés, pero era tal el flash que tuve al escuchar aquel equipo, que tuve que hacerlo.... luego vi que era un equipo mas o menos modesto, pero sonaba tan bien que entonces comprendí aquello que comentaban en la revista francesa.

Con esto no intento demostrar nada ni ponerme a favor o en contra de los equipos mas caros, pero lo que si es cierto es que en no pocas ocasiones se puede conseguir un sonido fenomenal sin la necesidad de gastar una millonada en el intento.

Un saludo del Oso