¿Beatty marcándose un Eastwood y reflexionando acerca de la vejez y lo que se dejó por el camino? Puede tener hasta tintes autobiográficos, anda que no se palpa la simbiosis entre intérprete y personaje.
Y de paso, Danny Elfman dispuesto, espero, a revisitar su material original y adaptarlo a su posterior evolución, cosa ya de por sí la mar de interesante.

Que no espere mucho, que le falta poquito para entrar en el club de los octogenarios hollywoodienses.