No nos dejes así, Nacho.
Cuenta la anécdota ésa, hombre!, ...¿es algo con morbo y tal?
Pues nada, que la Kinski y Schrader (que es un tipo bajito, feo y de mal carácter) se enrollaron durante el rodaje. Pero a punto de terminar, o una vez terminado, la Kinski le dejó. Schrader la amenazó con poner en la película alguno de los planos más comprometedores de la entrepierna de la actriz, y ésta fue llorando a contárselo al jefe de la Universal para que lo impidiera. No recuerdo exactamente cómo continuaba el asunto ni si los planos que aparecen en la película son los que temía la Kinski, pero sí recuerdo una vengativa frase de ésta dirigida hacia el director una vez finalizó el film y su relación: "no te equivoques, Paul. Yo siempre follo con mis directores". Cosas de Hollywood, supongo.

Saludos.