Re: Prometheus, de Ridley Scott
McWeeny, otra vez, le da en el clavo. En varios puntos de su review se puede apreciar como hay muchas apartados en la trama en la que las acciones de los personajes no tiene sentido.
Esta muy bien que en una pelicula se usen mensajes cifrados como hace Scott, hay varios que habia pasado por alto y al leer el segundo articulo posteado por Roy me sorprendio gratamente la forma de conectar un par de cosas con un mensaje mas amplio; pero la pelicula tambien tiene que funcionar en el sentido mas primitivo y sus personajes deberian ser completos y sus acciones tener sentido, y aqui Prometheus falla por un laaaargo trecho.
Es que construir un puzzle es la cosa más fácil del mundo, especialmente si se trata de una precuela; lo que ya no es tan fácil es que ese puzzle funcione y tenga un sentido dramático y narrativo, que conduzca a algún lado más que el simple enredar la madeja.
Para que se me entienda y no entrar en posibles spoilers, pondré un ejemplo completamente inventado: en el caso de ALIEN, habría sido facilísimo remontarse al pasado inmediato en una precuela y explicar, por ejemplo, que Ripley no estaba en el Nostromo por casualidad, sino que fue asignada a esa misión comercial deliberadamente porque su particular genoma la convertía en el unico sujeto humano capaz de engendrar al embrión Alien en la tercera entrega. Hala, ya está. Y me quedo tan ancho. Y probablemente habría muchos que, al ver esa posible precuela, dirían: "¡Claro! ¡Ahora todo encaja!", y les parecería que con ello se amplíaba el universo de posibilidades de la saga. ¿Y qué? ¿Qué sentido tendría el establecer esa relación anterior entre hechos y personajes, más que el de simular una supuesta complejidad? Ninguno. Así de fácil y así de inútil e inerte dramáticamente.
Bueno, pues así es PROMETHEUS.
Como "precuela" de la saga ALIEN introduce elementos tan innecesarios como ajenos al espíritu de la saga, y lo hace además con calzador y de forma extraordinariamente torpe desde el punto de vista simplemente "profesional", de "oficio" del guionista. Está terriblemente mal construída y atrozmente dialogada. Y, lo que es peor, la propia dinámica interna de la película no se sostiene, de nuevo porque el guionista no ha sabido hacer su trabajo, que es establecer una relación coherente y útil narrativamente entre unos hechos y otros, y entre los sucesos narrados y las acciones de los personajes, de los protagonistas –desencadenantes y víctimas– de esos sucesos. Y todo ello enmascarado con supuestos misterios que más que misterios son incógnitas sin respuesta conocida, ni siquiera por los propios responsables de la cinta, ni Lindelof ni Scott, que se amparan en pretendidas ambigüedades que no esconden sino falta de auténticas ideas y, sobre todo, de trabajo, de trabajo a la hora de levantar una historia.
Ya digo que "fingir" complejidad es la cosa más sencilla del mundo, basta con agitar el vaso, liar historia y personajes. Lo que ya no es tan fácil es que eso tenga algún sentido, conduzca a algún lado, tenga una resonancia dramática y cuente una historia.
PROMETHEUS no consigue nada, pero NADA de eso, y se queda en lo que es, 2 horas y pico de pretenciosa e irritante impostura.