BruceTimm
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Qué manera de querer darle la vuelta a las cosas...
Es un videojuego, en este caso, o el iphone 18 el mes que viene...son cosas innecesarias.
Yo también tengo un fomo terrible por tener un lamborghini. Me lo ha creado lamborghini, los ricos a los que veo pasear en el coche, las redes sociales...todos ellos son culpables de que yo quiera un lamborghini? Quizás...
Soy yo el que tengo que saber que no lo puedo pagar y que no me hace falta? Completamente.
Es más fácil culpar a los demás? También.
Aquí todos los que tan duramente criticáis a Rockstar o Take Two o lo que sea, vais a participar en su negocio, y les vais a llenar los bolsillo más tarde o más temprano, pero ¿y lo bien que queda poner estas cosas en internet sin que nadie sepa que ya tenéis el juego reservado o que lo vais a comprar de aquí a unos meses? Casi todos habéis visto el tráiler ya sea en una plataforma u otra. Y casi todos compraréis el juego. Porque rockstar es muy mala y os ha creado la necesidad. Más de rebaño que eso hay pocas cosas
Bueno, me alegra que al menos yo sepa resistirme y comprar lo que puedo pagar y saber lo que no. Y este juego voy a pagar los 100 pelotazos pero tan campante.
Y perdonadme si no os contesto más en este ámbito pero igual que sé que no puedo pagar un lamborghini, se reconocer una batalla perdida.
Sin acritud pero ese texto está colmado de justificaciones baratas a la empresa multimillonaria y de proyección, eh.
Se señala que precisamente las empresas más exitosas moldean, con sus decisiones y desde departamentos creados a tal fin, tanto el mercado como las prácticas de consumo de forma tal que acaban afectándonos a todos, incluso a quienes no estamos particularmente interesados en el circuito triple A o que no solemos comprar “de salida” productos digitales a precio completo. Siquiera es una cuestión de FOMO individual, sino de políticas empresariales tóxicas diseñadas para alterar el “ecosistema” del medio, tratando de normalizar decisiones muy cuestionables.
Y el hecho de que un producto no sea un bien de extrema necesidad tampoco invalida absolutamente nada de ese argumentario. Precisamente porque es ocio de masas inscrito en la cultura popular y en un mercado masivo las decisiones de Take Two tienen impacto real de profundo calado. Se normalizan los precios inflados, las versiones recortadas volitivamente de salida, la publicidad tras muros de pago, la contribución a la desaparición del formato físico y el deterioro del medio, la monetización agresiva en el online que a más inri se cobrará adicionalmente y suma y sigue. El terreno que se cede jamás se recupera.
Afirmar que algunos de los que más recelamos acabaremos comprándolo igualmente es una suposición gratuita que además siquiera te compete. Hiede a proyección que tira para atrás. Y aunque fuese cierto, que queda por verse, la crítica sigue siendo plenamente válida. Que una de las mayores empresas del medio con un presupuesto desorbitado facture un producto de interés desmedido no la exime de responsabilidad por sus prácticas.
Y ya que hablabas de hipocresía, la mención al rebaño, irónicamente, se sale de las tablas porque precisamente ese comportamiento se delata en aceptarlo todo y culpar exclusivamente al personal sin cuestionarse absolutamente nada de lo que proponen y ejecutan esas macroempresas mientras el consumidor acaba financiando el coste de esas decisiones corporativas que no le benefician en absoluto. Criticar todo eso está en las antípodas de lo que das a entender. De hecho, apela justamente a lo contrario.
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