Al fin he podido verla. Las cosas que pasan cuando pasan cosas.
Me ha encantando. Es de esas veces en las que el hype te dice "no te fies, no te fies" y tú piensas que si llevas tantos días viendo como se llena la sala a la que quieres algo tiene. Cuando salen imágenes te comportas raro y quitas la mirada, quitas voz o simplemente apagas para no ver.
Tiene muchas cosas. No voy a decir que es la película de mi vida. Pero sí cuenta la vida de cualquier persona de hace años, y antes, y mucho antes. Y después, mucho ahora mismo.
Me toca cerca ciertos pasajes de la historia. Para mí todo esto supone un resumen de cosas, con las que mi interior está en lucha constante porque no soy consecuente con una corriente de pensamiento, sino que según la situación tengo un pensamiento. Entonces podría decir que me alejo basante de la izquierda y derecha, del rojo o azul, de unos y otros. Me llevo a preguntarme si lo tengo claro o es que simplemente no me caso con unas ideas fijas.
La película tiene una historia, ucrónica por lo visto. Pero bastante compatible con el modo de vida de la época. Algunas formas de hacer las cosas de la película ya las había llevado Almodóvar, quien seguro habrá inspirado a los directores. A medida que la película transcurre uno pone las figuras en su sitio. Comienza a leer esos pequeños objetos que te van contando como va la historia y te avanza por donde va a ir.
Si nos detuvieramos en detallar los detalles veríamos que la historia no puede acabar de otra manera. Cierto es que aquí tengo que aclarar que para ciertos actores he tenido que suspender mi credulidad porque no me los creo. Ni son Antonio De la Torre, ni es Penélope Cruz y tampoco Lola Dueñas. Creo que los personajes principales no son creíbles. Por lo que sea a mí no me entran.
Tal vez uno, pero tampoco lo considero principal.
Se ve muy bien ambientada con ese aspecto de pantalla muy a juego con los recuerdos que casi todos tenemos por casa. Eso me ha gustado. También está bien escogido el exterior, la luz y muy por encima de todo el uso constante de los planos cortos para mostrar grandes explicaciones. Tal vez me toque demasiado y yo lo quiera ver así pero el uso del color blanco o el acceso constante a ver cosas blancas en las película tenga que ver, no sé si soy yo pero el blanco está muy marcado.
Hasta aquí puedo leer (...)
Me decepcionaría que no fuera candidata al Oscar, que no se llevara el Goya y que la gente la entierre demasiado pronto por decir: Lorca-Gay, Lorca-Rojo.
Dejemos de polarizarnos nosotros. Esta película se tiene que ver por su valor artístico, por ser parte de lo que eran nuestros antepasados y sobretodo porque antes las guerras mataban el deseo y la vida. Y nos enseñaron a odiarnos.