Descanse en paz... y para los que somos de aquella generación y aunque ya no pueda leer esto, muchas gracias por hacernos tan felices todos aquellos años y por dejarnos un recuerdo imborrable. Gente como Juan Ramón son de los que de verdad sí han hecho muchísimo por fomentar los valores, la ética y la bondad en los niños. Un programa infantil como Dios manda.
Muchas gracias y feliz viaje, Juan Ramón.