Me centraré más en Lawrence de Arabia y en las dos siguientes seré más escueto:
En Lawrence de Arbia, tenemos que el desierto sustituye al mar Mediterráneo, convirtiendo a T.E. Lawrence en un Odiseo moderno atrapado en un "mar de arena". Que planos del desierto y zonas más rocosas, que música, como juega con el sol en determinadas escenas o planos.
Al principio de Lawrence de Arabia, en el funeral en San Pablo, un periodista pregunta a varios asistentes quién era realmente T. E. Lawrence. Todos dan respuestas contradictorias (un gran hombre, un egoísta, un genio, un loco). Toda la película es, en realidad, una retrospectiva para intentar responder a esa pregunta: ¿Quién era realmente este hombre?
En la Odisea en el primer verso de la Odisea, Homero no llama a Odiseo por su nombre; lo describe como el hombre Polytropos (que significa "de muchos caminos", "múltiple", "cambiante" o "de mil artimañas").
Odiseo es camaleónico: es rey de Ítaca, pero también un mendigo, un guerrero, un náufrago, un mentiroso profesional y un caminante.
Su gran crisis identitaria ocurre en la cueva de Polifemo, cuando el Cíclope le pregunta quién es y Odiseo responde: "Mi nombre es Nadie" (Outis). Odiseo pasa años despojado de su estatus, vagando sin saber si volverá a ser el rey que fue o si morirá siendo "Nadie".
Tenemos la Hubris (soberbia trágica): Odiseo enfurece a Poseidón al proclamar que venció a Troya por su propia astucia sin ayuda de los dioses. Lawrence sufre la misma hubris: cree que puede moldear el destino ("Nada está escrito") y cruzar desiertos infranqueables como si fuera un semidiós. Al igual que a Odiseo, su desmedido orgullo termina trayendo la tragedia sobre sus hombres.
El "Nadie", la Outis y la pérdida de identidad: Cuando el Cíclope pregunta a Odiseo su nombre, este responde "Nadie". Lawrence vive una crisis de identidad idéntica: deja de ser un oficial británico pero nunca llega a ser plenamente árabe; se convierte en un apátrida, una figura fantasmagórica entre dos mundos que acaba alienada y despojada de su esencia. La pérdida de los compañeros: Uno de los temas clave de la Odisea es cómo los hombres de Odiseo van muriendo uno a uno en el viaje de regreso debido a tentaciones o inclemencias. Lawrence ve morir a sus jóvenes seguidores , lo que acarrea una culpa irreparable sobre el héroe.
Tenemos la Metis (astucia y agudeza mental) sobre la fuerza bruta. Ni Odiseo ni Lawrence destacan por ser los guerreros más corpulentos o físicamente imponentes de sus relatos.
En Doctor Zhivago vemos que el concepto homérico central es el Nostos: la odisea del individuo por regresar al hogar a través de un mundo devastado por la guerra.
La travesía en un mundo hostil: La Rusia convulsa por la Revolución y la Guerra Civil es el mar tempestuoso de Zhivago. Su viaje en tren hacia los Urales y sus posteriores caminatas por la nieve para reunirse con su familia son el equivalente moderno a las tormentas marítimas provocadas por los dioses.
El arquetipo de Penélope frente a Calipso/Circe. En Dr. Zhivago tenemos dos personajes femeninos capitales, Tonya y Lara.
Tonya: Encarna a Penélope, la esposa devota y hogar seguro que espera con paciencia mientras el mundo a su alrededor se desmorona.
Lara: Cumple el rol de las figuras fascinantes e hipnóticas de la Odisea (como Calipso o Circe). Ofrece un refugio idílico y apasionado aislado de la realidad bélica, entreteniendo al héroe en un "oasis" alejado de sus obligaciones originales.
Ítaca profanada: Cuando Odiseo regresa a Ítaca, encuentra su palacio invadido por los pretendientes. De manera idéntica, cuando Yuri Zhivago regresa a su hogar en Moscú tras la guerra, encuentra que su casa familiar ha sido confiscada y subdividida por el comité revolucionario, quedando habitada por extraños y sin vestigio de su antigua vida.
Y en Centauros del desierto, que creo que considerada el gran "wéstern homérico" de la historia del cine tenemos a “John Wayne” representa al héroe mítico en una búsqueda interminable por la frontera salvaje.
Hay una travesía de años y la búsqueda obsesiva: Ethan Edwards (J.Wayne) emprende una odisea de cinco años buscando a su sobrina Debbie (capturada por los comanches). Al igual que los diez años de vagabundeo de Odiseo, el viaje de Ethan se convierte en un calvario mitológico donde el tiempo parece congelarse mientras atraviesa paisajes desérticos e inhóspitos, así como helados (y vaya planazos hay).
La violencia del restablecimiento del orden: En la Odisea, cuando Odiseo finalmente regresa, ejecuta una masacre brutal contra los pretendientes para purgar su hogar y restaurar el orden. Ethan actúa con la misma ferocidad mítica: su objetivo no es solo rescatar, sino purgar con violencia la frontera salvaje para restaurar a la familia.
El héroe condenado a la itinerancia eterna: La tradición mítica posterior a la Odisea sugiere que Odiseo nunca pudo quedarse en Ítaca en paz y tuvo que volver a marchar con un remo al hombro (algo parecido a lo que hace Nolan, luego quizás hable sobre esto). John Ford inmortalizó esta misma idea en el icónico plano final: Ethan deja a Debbie a salvo en la casa, pero él se queda fuera en el umbral, da media vuelta y camina solo hacia el desierto (y cómo liga esto con el plano que abre la película, magnífico). Ethan es el náufrago permanente que no tiene cabida en la civilización que él mismo ayudó a proteger.
En resumen en Lawrence de Arabia: Adopta la hubris de Odiseo y la tragedia del viajero que se vuelve un extraño para su propio pueblo. En Doctor Zhivago: Adopta la estructura del nostos (el anhelo de volver a casa) y la dualidad femenina entre el deber familiar y el oasis pasional y en Centauros del desierto: Adopta la figura del héroe épico inflexible que debe deambular por la barbarie y restaurar el orden familiar, sufriendo el castigo del exilio eterno.