El que no la ha visto no sé a que espera. Una de las películas del año. Adèle Exarchopoulos debería recibir todos los premios habidos y por haber, su naturalidad es arrebatadora. Intensa, realista y conmovedora, recuerda a Blue Valentine pero es aún más transgresora. Olvidaros de la falsas expectativas y de los polémicos testimonios que han rodeado a la cinta y disfrutadla/sufridla.