Terminada la 1a temporada. Me ha gustado bastante, casi que mucho, y huele a que la serie no está sino lista para mejorar en las siguientes temporadas. Como sucede siempre en este tipo de series (aunque esta parece de las fundacionales de la etapa actual), cuesta un poco entrar en ella. En este caso por lo contrario que otras: no es difícil por su trama o personajes, sino todo lo contrario, pues me ha costado un poco porque pensaba Ya? Esto son los Soprano?. Es decir, los primeros episodios me parecen buenos pero con poca sustancia. Pero, como era de esperar, uno termina disfrutando de la serie y poco a poco se ve el porque de su fama y prestigio aunque de momento me falta un poco para conseguirlo.
Destacaría, aunque seré poco original, la ominosa, literalmente gran presencia de Tony Soprano como eje central no sólo de la paleta tan curiosa de personajes de la serie. De esa fase de las series de principios de siglo no estoy muy puesto pero parece que Tony Soprano fue de los primeros personajes de más que evidente dudosa moralidad pero que te enamoran. Es parte de la identidad de las propuestas televisivas actuales (parece que empecé, en ese sentido, con la más fuerte: Dexter) pues Tony es un asesino, egoísta, engaña a su mujer e hijos, lidera en la sombra la mafia de NJ y debe haber incurrido en la mayoría de delitos del código penal, pero luego lo ves en la consulta, comiendo, jugando al billar, en el día a día y caes rendido ante esa naturalidad producto de ese acercamiento a la vida cotidiana de un tipo de personaje que hasta entonces, en las series o películas, tenían una sola cara: el malo es malo siempre, en lo que hace y en su casa. Tony Soprano no. Es un ser digno de perpetua pero en su casa y vida es el tipo con el que te irías a tomar unas copas. Es la gran victoria de las series modernas de la TV: la normalización de la amoralidad. Y eso sólo se consigue con guiones brillantes y creadores con las ideas muy claras.
Creo que existe cierta fascinación por la vida de la mafia, ya expresada y metida en nuestro subconsciente desde la trilogía del Padrino y derivados (que tanto se citan en la serie) sobre la que se asienta parte del éxito de los Soprano. Esta familia (la de los capos, no la de Tony) funcionan casi como superhéroes. Si tiene algún problema, deseas que lo solucionen aunque sabes cuales serán sus métodos. Y todo ello fusionado en ese entorno que siempre ha sido el adn de una parte esencial de los Estados Unidos: el eje NY/NJ, con una enorme densidad de población y alejada de la imagen de California o Florida. La Nueva Jersey de Springsteen, urbana, sucia, densa y especial triunfa también en Los Soprano. En ese sentido me hace especial ilusión ver a Van Zandt (guitarrista de la E Street Band) interpretando a uno de los capos.
Como no, la mayoría del casting no sólo es acertado, desde la familia carnal a los capos, sino que cada uno consigue su sitio ya en los primeros episodios. Si uno desea cargarse a la madre o a la mujer, es que el guión y los actores lo bordan. Los Capos, el policía corrupto etc Todos aportan a la serie ese algo sucio, mafioso y delictivo que te atrapa.
A nivel negativo apenas nada. Porque realmente choca pensar que unos tipos en chandal, gordos y próximos a un ataque de miocardio, controlen y ejerzan de esa manera delitos de todo tipo, sin cuidado alguno (los asesinatos) ante los ojos de una policía que parecen ciegos o idiotas o ambas cosas. Supongo que forma parte de la poética de la serie.
Synch




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