Ya, ahora sí. Terminado.

Madre mía, cómo se les ha ido. Qué ganas tendrían de hacer un juego así y qué ilusionante debe ser que te digan "OK, dadle caña".

No sé ya si es un merecedor de GOTY o no, pero es una experiencia jugable única. Para mí junto a The Last Guardian, me cuesta encontrar un título con más personalidad que éste.

Y como engaña, una pena para el que lo deje en el primer ciclo sin explorar la siguiente partida, como casi me pasa a mí, porque te pierdes el 70% del juego, pensando que lo has bordado.